Tenéis que llegar igualmente hasta Morasverdes y luego a Tamames ( por cierto, se puede concertar una ruta a caballo, puedo conseguir el teléfono ); desde Tamames continuáis dirección Salamanca hasta que veáis el desvío a Escurial de la Sierra y Linares de Riofrío.

En Linares de Riofrío hay un paseo precioso y fresquito por un bosque lleno de castaños que se llama La Honfría. Hay un bar en la plaza:Cafetería Europa, donde hacen unos pinchos muy buenos; un buen supermercado en la plaza; la Pastelería Arias, de Paco y Amparo, que hacen perronillas y mantecados pequeñitos muy ricos y la Panadería de Emiliano, que aún cuece en horno de leña, ambas en la misma carretera. En el Restaurante España, podéis comer un menú del día buenísimo y abundante; también tenéis una piscina municipal.

Continuáis hacia San Esteban de la Sierra y Santibáñez de la Sierra; os recomiendo comer en el Restaurante La Terraza de Santibáñez y comprar vino Tiriñuelo y Corretajero en la Bodega cooperativa de San Esteban, en la misma carretera; preguntáis a Emilio, que es el bodeguero entendido en calidades de uva y demás.

Sin dejar la carretera llegáis a los Puentes del Alagón, donde está el Restaurante Pipero, de Agustín y familia, ideal para comer o tomar algo y darse un baño en la piscina fluvial que tienen ellos preparada para los clientes y que está fenomenal para ir con niños, además de ser totalmente gratuita.

Al lado de los Puentes del Alagón está la carretera que lleva a Valero, un pueblo curioso donde la gente vive de la apicultura en un terreno escarpado; cuentan que dijo Dios al ver el abrupto lugar donde se había instalado el pueblo: “Valeos como podáis”, y de ahí el nombre…; también anduvo por allí el Rey Don Sancho con su amada Quilama, preguntad por la historia. Merece la pena llegar a Valero y darse un baño en la piscina fluvial del pueblo, que tiene un chiringuitomajísimo, propiedad del cuñado del Mariquelo, un célebre tamborilero de Salamanca que todos los años sube a la torre de la catedral a tocar la gaita y el tamboril.

Desde Valero, por una carretera de curvas que deja el pueblo en el fondo del valle, llegáis de nuevo a San Miguel de Valero y de ahí vuelta a casa. Si es el primer día que visitáis la Sierra de Francia, podéis volver a los Puentes del Alagón, desde ahí a Garcibuey y ya estáis en plena zona norte de la Sierra: Miranda del Castañar, Mogarraz, La Alberca…Tamames…Sancti Spiritus, pudiendo conocer ambas zonas de la Sierra en el mismo día si aprovecháis la tarde-noche para dar un paseo por estos pueblo.